Ruperta nació en un momento de transformación personal, cuando la creatividad se convirtió en mi refugio y en una manera de sanar. Durante ese proceso estuve acompañada por mi familia, mis amigas y dos presencias imprescindibles: Ruperta y Kaira, mis gatitas, mis compañeras fieles y fuente constante de ternura y amor. Ellas fueron la inspiración para crear este emprendimiento. Aquí, cada pieza está hecha con las manos y con el alma, y lleva consigo la energía de ese vínculo que me acompaña cada día. El proyecto comenzó con la confección artesanal de turbantes, vinchas, esponjas y toallas faciales. Con el tiempo, y gracias a capacitaciones con dermatólogos de marcas reconocidas, incorporé productos de skincare comprometidos con el bienestar real de la piel. Hoy trabajamos junto a laboratorios veganos aprobados por ANMAT, especializados en el cuidado diario de todo tipo de pieles, incluyendo aquellas con necesidades especiales: rosácea, dermatitis, pieles atópicas o psoriasis. Ruperta SKINCARE es más que un emprendimiento: es un camino de amor, creación y cuidado.